30 oct 2011
Solo quería que me dejaran en paz. Capítulo 1.
Estaba en segundo de bachillerato, cuando, estando en clase, un mensaje repentino nubló mi mente. "No, por favor, parad". Era mi hijo Nashrid, lo sabía, él me había enviado ese mensaje, estaba en un apuro, en un gran apuro. Salí corriendo de clase, con los populares burlándose de mis estrafalarias ropas y el profesor chillándome.
Eran cuatro chicos de bachiller del instituto de al lado, que se estaban metiendo con mi hijo, mientras que Nasrid estaba inmóvil y lleno de sangre en el suelo. Nunca lo había visto así, parecía muy débil y me fijé en que no había tomado nuestra hierba. Los chicos me miraron un segundo y después empezaron a reírse. No pude más, y acabaron todos en el suelo en solo dos minutos, Salieron corriendo y yo fui a por mi hijo; estaba muy pálidoy lleno de sangre, empezó a caer lluvia en pleno abril y con un cielo totalmente despejado.
Le llevé a casa y le curé las heridas mientras le obligaba a tragar un poco de té con nuestra hierba.
Murió el 14 de abril de 2010, y a nadie parecía importarle.
Solo quería que me dejaran en paz. Introducción.
Nací en 1472, en la antigua Al-Ándalus, mi familia era musulmana, mi hermano Amir era dos años más mayor que yo, y ahora está muerto, se murió hace mil años, Soy la única que ha sobrevivido al tiempo, La Única, La Solitaria.
Mi hermano Amir, era mi mejor amigo, mi confidente, mi protector, el único que sabía mi secreto. Le quería más que a mis padres…fue al único que salvé. Eso fue en 1482, tenía diez años y ya sabía controlarme. El 28 de Mayo de 1482 estaba jugando en los prados de mi padre con mis hermanos, Amir, Shasha, Selma y Reshat al pilla-pilla, cuando vimos una gran nube de polvo acercándose al pueblo. Mis recuerdos sobre este suceso son vagos, ya que solo recuerdo que cuando desperté al día siguiente sólo me acompañaba Amir. Nadie sabía de dónde procedíamos, la lengua que hablábamos ni ´como habíamos llegado hasta allí. Estábamos en tierras reconquistadas y tuve que trabajar como esclava en un viejo castillo mientras mi hermano estaba preso.
El 20 de Octubre de 1487, con quince años, había conseguido liberarnos a mí y a mi hermano a cambio de unos cien mil doblones de oro, que fui saqueando poco a poco del castillo. Salimos de los Reinos de Castilla de polizón a vivir en Flandes. Mi hermano por ese entonces, era un fuerte muchacho de 17 años al que fue fácil buscarle trabajo como labrador; mientras yo ayudaba a una anciana señora a remendar los ropajes del pueblo a cambio de unos peniques de plata.
Mi hermano y yo nos casamos en 1490 por la Reforma anglicana, cuando vivíamos en Inglaterra.
Tenía 20 años cuando tuve a mi primer hijo, Nashrid. Amir y yo sabíamos que no éramos hermanos de sangre, ya que con siete años, yo sabía hacer levitar cosas y él con nueve sólo sabía hacer malabares.
Solo tuve un hijo, que siempre estará conmigo; acompañándome en este duro camino de la eternidad. Mi hijo aparenta mi edad, pero tiene veinte años menos que yo. Mi marido murió en 1507, con unas fiebres que fácilmente ahora podrían curarse con medicinas, pero que él no podía más con el dolor, por lo que murió.
Nashrid y yo deambulamos cada tres años por todo el mundo y luego nos quedamos en una isla paradisíaca de Micronesia que me compré hará un par de siglos.
Mi hijo y yo hemos tenemos las mismas habilidades, nos convertimos en cualquier animal y podemos variar nuestra edad a nuestro antojo, leemos la mente, etc. Pero sobre todo, somos inmortales. De momento, no he conocido a nadie similar a nosotros, pero no nos parecemos en nada a los seres de las novelas. Nos alimentamos de comida humana, sangre, oxígeno, tierra, o lo que nos ofrezcan; siempre y cuando acompañemos nuestras comidas de una hierba especial, muy poco común, que cultivo en una isla. Eso nos mantiene vivos.
Nashrid y yo hemos pasado por madre e hijo, hermanos, novios, matrimonio, y padre e hija.
Ahora voy a contaros mi vida en el Siglo XXI.
28 oct 2011
Amnesia. Capítulo 6
-¿se puede?- Llamaron a la puerta, era mi padre con una gran bandeja llena de potitos, galletitas, colacao, tostadas, bollería, etc. Estaba sonriente, no como la tarde anterior, por lo que le repondí a su sonrisa.
- Claro papi, ¿cómo no? esta es tu casa -Se alegró mucho de que le llamara papá, y eso que no sé leer la mente, solo había que ver su cara de felicidad.
Se sentó en la gran cama central, dejó la bandeja con cuidado en una mesilla de noche y me subió a la cama en brazos.
Sólo yo comía esa riquísima comida que me habia traído mi padre, él solo me observaba comer, hasta que pregunté
-Papi, ¿quién era el señor que vino ayer por la noche a casa?
Mi padre se lo pensó antes de responder:
-Esto...Belita, es tu tío, mi cuñado, el marido de mi hermana-me lo contaba cuando daba mi segundo bocado a mi tostada, y sonrió al verme-¿está rico, señorita?
-Sí papi, muchas gracias. ¿quieres?
Le di una tostada que cogió de forma instintiva,quizás para no manchar esa cama tan bonita, quizas por no parecer maleducado al rechazar mi oferta, pero no se la comió.
-¿No la quieres papi?
-Cielo yo no como tostadas, me da alergia..em...-estaba inventandose una excusa, seguro, solo con ver como titubeaba para decir a qué tenía alergia...
Amnesia. Capítulo 5
Amnesia. Capítulo 4
Me quedé, más por las súplicas de mi prima que por mi propia voluntad, y me volví a sentar en el sofá,.Mi padre me explicó mi nacimiento, mi manera de ser, mi comportamiento….y lo que era. Me dijo que él me convirtió, que mi madre era la mujer más sincera, estilosa, elegante, discreta, modesta, simpática, resuelta, atrevida y bella que había conocido en todos sus años de…existencia, me dijo que me parecía mucho a ella…y que si no me importaba, que viviera con él como padre e hija. Le pregunté dónde estaba mi madre, cómo la conocía tanto y por qué quería que me quedase a vivir con él.
-Verás, tu madre era la mujer de mi existencia…y tuvo un bebé, era un monstruo, la iba a matar… y ella prefirió salvarte a ti…- Mi padre tenía la mirada perdida, como si estuviera pensando en el pasado, en viejos recuerdos.
Estuvimos hablando sobre ella hasta que cayó la noche, entonces yo ya estaba cansada y soñolienta.
Mi padre me llevó a un dormitorio muy bonito, con una gran terraza que daba a bonitas vistas, una cuna en un extremo, una sala de jugar al lado y una gran cama matrimonial con dosel en el centro de la habitación. Al otro lado se situaba un pequeño escritorio de estilo antiguo, muy antiguo. La casa de mi padre era muy grande, muy bonita…y muy extraña.
Amnesia. Capítulo 3
-¿Quién eres? –Pregunté.
-Soy tu padre y no quiero que hagas daño a tu familia…
- ¿Familia? ¿Acaso a esto lo llamas tu familia?-miré a mi prima que estaba a punto de dar la vigésima vuelta alrededor de mi sofá, y luego desafiante a mi padre; aunque para una niña aparentemente de un año sea difícil de imaginar.
Mi padre se levantó de su silla dispuesto a gritarme o hacerme algo peor, cuando mi prima lo atrajo para atrás, tirando de él y susurró algo así como "piensa que sin ella tu vida sería diferente y que es la hija de la mujer de tus sueños''. Me levanté, dispuesta a marcharme, cuando me di cuenta de que mi padre ya estaba en la puerta, con una cara muy diferente a la que tenía antes, con una cara de tristeza y preocupación.
Amnesia. Capítulo 2
Miré sorprendida a mi derecha y a mi izquierda con los labios llenos de sangre y los ojos rojos
-¿Quién es?- pregunté.
-Soy tu prima, y no quiero que le hagas daño a nadie...
-Pero yo no tengo familia y me muero de hambre-me volví hacia el lobo herido que estaba cazando.
-Pero no puedes alimentarte de lobos-me dijo asqueada- aliméntate de ciervos, pero no de algo tan...como yo
-¿Tú? ¿Tú...qué eres?
-Soy tu prima y además licántropo... ¿no te acuerdas?
-No, yo no tengo familia y apártate que estoy cazando...
De pronto estaba delante de mí una loba el triple de grande que yo
-¡Eh! Apártate pero...
-¡¡No puedes cazar lobos!! Es una reserva...
-¿Ah, No?-me lancé contra el lobo y le partí el cuello.
La loba me tiró contra un árbol que rompí en trozos.
-¿Pero qué haces?